Si estás visitando la Ciudad de Buenos Aires, hay más alternativas que taxis o automóvil de alquiler. Existe una amplia red de transporte público –compuesta de trenes, colectivos, subterráneos y bicicletas de alquiler- que te permitirán moverte como un porteño más. El subterráneo (o subte) es uno de los más prácticos.

Algunos datos básicos

La red de subtes de la ciudad cuenta con 60 kilómetros de extensión y 86 estaciones, distribuidas en seis líneas (reconocibles tanto por su color como por la letra que las designa). Si bien el Gobierno de la Ciudad tiene el control sobre los subtes, la operadora desde hace más de veinte años es una empresa privada, Metrovías. Sus coches funcionan con electricidad y por lo general son modernos, cuentan con seguridad, aire acondicionado, escaleras mecánicas y ascensores, además de un sistema de audio que ayuda a los visitantes ocasionales a no perderse.

La primera línea –la A- se inauguró en 1913 y tiene el récord de ser la primera línea de metro en América Latina, en país de habla hispana y en todo el hemisferio sur del globo. Desde entonces, la red se ha ido ampliando progresivamente, y hoy en día transporta más de un millón de pasajeros por día.

Las líneas y sus combinaciones

Red_Septiembre_2015.svgLas líneas de subte son seis (conocidas como A, B, C, D, E, y H). Mientras la C y la H circulan de norte a sur, conectando a las demás líneas, las demás unen la zona céntrica de la ciudad con barrios más alejados (paradójicamente, lo que los porteños llaman “el centro” es, en realidad, la zona este, bien cercana al puerto, donde funcionan los principales edificios públicos, las oficinas y la aduana, y también se encuentran los hoteles más caros).

Además, la línea E conecta con el sistema de Premetro (tranvías que van por la superficie) y con varias líneas de ferrocarriles que van tanto por la ciudad como por los barrios metropolitanos.

Casi todas las líneas pueden combinarse entre sí, en determinadas estaciones, sin pagar más de un viaje, con lo que aprender a moverse en subterráneo es una manera económica y muy rápida de recorrer buena parte de la ciudad.

Para tener en cuenta

Si piensas utilizar el subte durante tu estadía en Buenos Aires, ten en cuenta algunas recomendaciones. Para empezar, no funciona durante las 24 horas: el servicio comienza a las 5 de la mañana aproximadamente, y dura hasta las 23 horas, con algunas diferencias entre los días de semana y los fines de semana. Considera esto si piensas organizar una salida nocturna.

El precio del viaje ronda los 50 centavos de dólar, y para utilizar el servicio necesitas adquirir una tarjeta magnética (llamada tarjeta SUBE) que posteriormente se recarga con dinero en efectivo en cualquier estación y que también sirve para tomar colectivos o trenes.

autobusSi bien el subte conecta diferentes barrios de la ciudad, principalmente sirve para ir y volver del “centro” (como explicamos antes, se conoce a la zona este de la Ciudad). Si piensas alojarte en barrios como Puerto Madero, Retiro o San Telmo, el subte te será de gran utilidad para conocer otras zonas de la ciudad. No sirve tanto si buscas conectar barrios más periféricos (por ejemplo, ir desde Núñez hasta Flores, por nombrar algunos), ya que, aún cuando las líneas hacen combinación entre sí, es probable que tardes menos tiempo con alguna de las muchas líneas de colectivo que también tiene Buenos Aires.

Por último, como ocurre en cualquier sistema de transporte público del mundo, si bien hay seguridad en las estaciones debes ir prestando mucha atención y ser particularmente cauto con tus pertenencias para evitar arrebatos.

La CHA quiere que se rebautice la estación Santa Fe

En los últimos días, la Comunidad Homosexual Argentina (CHA) comenzó a impulsar un proyecto de ley para rebautizar una de las estaciones de subte de la ciudad con el nombre de Carlos Jáuregui, fundador de la agrupación y uno de los principales exponentes de la comunidad gay argentina en la lucha por igualdad de derechos, no discriminación y visibilidad del colectivo LGBT en el país. Al respecto sostiene César Cigliutti, Presidente de la CHA, “Muchos/as de nosotros/as nos sentimos dignamente y sólidamente representados por Carlos. Esta ley que nombra una estación de subte en un lugar tan emblemático para nuestra comunidad LGBTI como es la esquina de Avda. Santa Fe y Pueyrredón, intenta devolverle de alguna manera su valentía, generosidad y entrega.

En efecto, la elección de la estación no es casual: antes de que Buenos Aires fuera la ciudad gay friendly que hoy es, en la zona de Recoleta (y más precisamente en la mencionada esquina) la comunidad homosexual encontró un lugar que los representaba y que los unía. Actualmente la iniciativa comienza a ser impulsada a través de las redes sociales, habrá que ver si la legislatura porteña termina por avalarla.

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